Unión Proletaria

Comunicado a la nueva UJCE-Palma

Martes 3 de abril de 2018


Estimados camaradas,

Desde Unión Proletaria recibid un fraternal saludo y recibimos con la mayor de las alegrías la noticia de la reconstrucción de la UJCE - Illes Balears. La clase obrera de nuestro país necesita más que nunca la organización de su vanguardia en estos momentos de ofensiva del gran capital. La virulencia de ésta se alimenta, además de propia lógica económica capitalista del imperialismo, con la propia debilidad del movimiento obrero, determinada por al menos tres grandes movimientos: desaparición del campo socialista de la URSS, liquidación y transición del movimiento comunista occidental al revisionismo y la influencia de los dos anteriores en las dirigencias de todas las organizaciones obreras y populares de nuestro país.

En resumen, la ausencia del marxismo en las filas de la clase obrera hace tiempo que dejó completa libertad de movimiento a toda forma de liberalismo (sobre todo, procedente de la creciente proletarización de sectores de la pequeña burguesía) a fin de que desarmara a la clase obrera de forma paulatina y latente para, cuando el capital necesitara, poder superar sus crisis de acumulación prácticamente de un solo golpe.

Ante este panorama tan desolador muchos comunistas huyeron y, de los que quedamos, pensamos que muchos conciben al marxismo-leninismo como lo que no es: una teoría y unas prácticas mecánicas o inconsecuentes.

En el pasado, Unión Proletaria tampoco fue inmune a tales concepciones completamente ajenas al marxismo pero nos dimos cuenta de ello y desde 2005 hemos ido trabajando para ir recuperando el marxismo como la herramienta definitiva capaz de superar las contradicciones capitalistas. Cada día que avanza procuramos asir firmemente el marxismo y poder elaborar en cada momento las directrices y consignas adecuadas que empujen a todo movimiento popular y obrero a ir avanzando posiciones ante el enemigo de clase. Siempre tratando al movimiento general y a cada uno de sus frentes de forma dialéctica: descubriendo en él todo rasgo progresista que sirva a sí mismo como a la clase obrera, al mismo tiempo que señalamos sus límites, tratando de elevar el movimiento espontáneo a la organización política a través de la lucha ideológica y descubriendo al socialismo como horizonte que, una vez alcanzado, será la base radical para resolver las causas de sus continuamente degradadas condiciones de vida. Además, recordamos la rica experiencia de la clase obrera en otros lugares, donde solo unida y dirigiendo al conjunto de la sociedad es invencible cuando se ha propuesto arrebatar a las clases explotadoras el poder como en la URSS, China o Cuba y ha podido obtener de sus estados condiciones de vida que nunca han sido cubiertas por los actuales estados capitalistas: igualdad salarial de hombres y mujeres, vivienda prácticamente gratuita y ningún desahucio, educación completamente gratuita desde la más básica a la universitaria, cobertura sanitaria completa gracias al monopolio estatal, acceso garantizado a todo tipo de producción cultural que hoy solo es accesible para el disfrute de minorías privilegiadas, vacaciones garantizadas, etc.

En España, el fascismo consiguió acabar con muchos de los mejores cuadros comunistas, y el progresivo avance del revisionismo en la URSS a la muerte del cda. Stalin se expandió más allá de sus fronteras y se hizo dominante en los Partidos Comunistas más importantes de Europa. Por todo ello, es motivo de esperanza recibir la noticia de la reconstitución de vuestras fuerzas en Palma y en cualquier rincón de España. Tras el XX Congreso del PCE, Unión Proletaria ha sido hasta el momento, el único en España que se ha pronunciado, incluso hemos señalado que se trata de "....el acontecimiento de mayor importancia y de mayor calado del Movimiento Comunista español en muchas décadas." (ver artículo completo http://unionproletaria.net/spip.php?article611). Hemos destacado como principal punto fuerte la iniciativa de recuperar el marxismo-leninismo así como animamos a "no bajar la guardia" y continuar fortaleciendo esa línea ante una inercia de más de 30 años que hace que se siga imponiendo el revisionismo por la vía de los hechos. Hicimos un llamamiento a todos los destacamentos comunistas que conocemos a pronunciarse para fortalecer la nueva tendencia leninista que deberá vencer en el PCE, a enriquecer con sus aportaciones o incluso a someter nuestras valoraciones y conclusiones a la más implacable crítica marxista. Lamentablemente, a día de hoy no hemos recibido respuesta alguna.

Unión Proletaria ha demostrado siempre estar entregada al proletariado, por encima incluso de sus siglas. Lamentamos que en la mayoría de destacamentos no sea así y en lugar de trabajar por unir fuerzas y dirigirlas para fortalecer al movimiento obrero, muchos de ellos decidan transformarlas en ataques a los demás; parecen así concebir a la clase obrera como recursos en disputa por las demás organizaciones como si de competencia capitalista tratara el asunto. Nuestra trayectoria avala la firmeza en una línea de principios que se deja guiar por el interés objetivo y las necesidades más urgentes de la clase obrera: organizar su vanguardia. Con mayor o menor acierto, a través de la unidad con otros, hemos demostrado entregar nuestra organización al servicio del interés objetivo de la clase obrera; al mismo tiempo, cuando hemos notado que han podido dominar en la nueva organización resultante, una línea que no hacía sino que perjudicar a la clase obrera y alejarnos de ella, no hemos vacilado en salvar a nuestros mejores militantes y volver a ser minoría, llegando incluso a mermar nuestras fuerzas. Así lo hicimos en dos ocasiones con el PCPE y más recientemente con el PTD.

Son muchas las organizaciones que parecen denunciar que el enemigo principal es cada una de las distintas organizaciones que discrepan, incluso llegan a divorciar y antagonizar el marxismo con cada uno de los movimientos espontáneos sin apreciar en ellos el germen de la conciencia de clase como tampoco en ellos la forma más primitiva de la lucha de clases frente al inmovilismo dominante en ellas. Los comunistas que así actúan parecen preferir el estancamiento permanente a cualquier mínimo arranque de las masas sin apreciar en la rebeldía el primer estadio de todo proceso revolucionario. Si bien las masas obreras adquieren de forma autónoma cierta conciencia de su condición de clase, no es menos cierto que la práctica de esta autoconciencia solo es capaz de desarrollarse dentro de los límites del sindicalismo o lucha económica; y precisamente por esto es que urge al movimiento comunista fundirse con las masas como correa de transmisión del socialismo científico, para que la propia clase obrera, mediante la acción organizada de su vanguardia, sea capaz de elevar sus luchas económicas y democráticas a la forma más desarrollada de la lucha política (la revolución), a través de la lucha ideológica contra la influencia de las clases no proletarias en el seno del movimiento obrero. Solo en ese sentido, los comunistas podemos acertar cuando afirmamos como Lenin: “Eso explica que nuestra tarea, la de la socialdemocracia, consiste en combatir la espontaneidad, consiste en apartar al movimiento obrero de esta tendencia espontánea del sindicalismo a cobijarse bajo el ala de la burguesía, y atraerlo hacia el ala de la socialdemocracia revolucionaria. [...] La conciencia política de clase no se le puede aportar al obrero más que desde el exterior esto es, desde afuera de la lucha económica, desde afuera de la esfera de las relaciones entre obreros y patronos’, defendiéndola los comunistas conjuntamente en el seno de las organizaciones obreras de masas hasta imprimir con éxito en ellas la dirección correcta, revolucionaria.

Una amplia unidad de acción de organizaciones comunistas, en todo lo que es común, sería un primer paso para poder llegar a las condiciones mínimas de poder desarrollar e inaugurar esa fase del desarrollo revolucionario en nuestro país. Sin embargo, las condiciones actuales en las que se encuentra el movimiento comunista nacional distan muchísimo de la tan necesaria unidad comunista.

Así las cosas, en Unión Proletaria aspiramos a conseguir los máximos acuerdos posibles con otras organizaciones que permitan desplegar puntualmente una práctica de agitación y propaganda entre las masas en aquellos momentos en que éstas se ponen en movimiento. Esto es, intervenir en ellas con tres criterios que ya Lenin señalaba acerca del trabajo de masas: desarrollar la conciencia de clase, fortalecer la socialización, asociación y organización de los obreros y elevar y acercar su movimiento espontáneo para superar sus límites hacia la lucha política y prepararse para la lucha por el socialismo.

Por todo lo anterior y fruto de las relaciones cordiales que siempre tratamos de establecer y desarrollar con todas las demás fuerzas comunistas de nuestro entorno, siempre al servicio de la clase obrera y con el objeto de dirigir todos nuestros esfuerzos a que el proletariado dirija al conjunto de nuestra sociedad hacia el socialismo, saludamos y esperamos poder desarrollar con vuestra delegación en Palma un mínimo trabajo práctico tan urgente para la clase obrera como lo es continuar trabajando por la unidad comunista, partiendo siempre de la unidad que en cada momento sea posible.


Apartado de correos 51498. 28080, Madrid.

Seguir la vida del sitio RSS 2.0 | Mapa del sitio | Area de gestión | SPIP